Hawái (en inglés, Hawaii; en hawaiano, Hawai‘i) un estado de los Estados Unidos. Su territorio está formado por un archipiélago polinesio del mismo nombre en el Océano Pacífico norte. Antiguamente eran conocidas como las Islas Sándwich. Hawái es el único estado estadounidense que no se encuentra en el continente americano.

Todas las islas Hawái se formaron por la acción de los volcanes que surgían del fondo del mar, a partir de una fuente de magma que en geología se denomina punto caliente. Esta teoría sostiene que la placa tectónica bajo el Océano Pacífico se mueve en dirección noroeste, por lo que el punto caliente se mantiene estacionario, creando poco a poco nuevos volcanes. Por este motivo, únicamente los volcanes en la mitad sur de la Isla Grande permanecen en activo hoy en día.

Las islas más antiguas poseen volcanes inactivos, las más nuevas, volcanes todavía en actividad. En la cima de uno de esos volcanes, Mauna Kea, se encuentra una de las mayores concentraciones de telescopios del mundo. La isla de Hawái tiene cinco volcanes, y uno de ellos es de los más activos del mundo, el Kilauea.

El archipiélago de Hawái se compone de dieciocho islas y atolones, que se extienden a lo largo de 2.400 km. De todas ellas, se considera como "islas principales" a ocho de ellas, situadas en el extremo sudeste del archipiélago. Esta denominación comprende, por orden desde el noroeste al sudeste, a: Niihau (Niʻihau), Kauai (Kauaʻi), Oahu (Oʻahu), Molokai (Molokaʻi), Lanai (Lānaʻi), Kahoolawe (Kahoʻolawe), Maui (Maui), y la Isla de Hawái. La última es, con diferencia, la de mayor tamaño por lo que se la suele llamar la "Isla Grande". La utilización de este nombre alternativo a menudo responde a la necesidad de evitar la ambigüedad que existe entre "Hawái" refiriéndose al estado entero (el conjunto de las islas), frente a esa isla en concreto.

Puede decirse que el clima de Hawái es atípico para una zona tropical, por lo que suele considerarse más subtropical de lo que podría pensarse por la latitud, debido a la acción moderadora que ejerce el océano que la rodea. Las temperaturas y la humedad tienden a ser menos extremas, con unas temperaturas máximas en verano que rara vez rozan los 33°C y que en invierno (en zonas poco elevadas) no suelen descender más allá de los 18ºC. Las precipitaciones en forma de nieve, aunque no suelen asociarse con el clima tropical, afecta a zonas muy elevadas como Mauna Kea y Mauna Loa en la Isla Grande en algunos meses del invierno.